Origen

Contar la historia de como llegamos a crear la nueva imagen corporativa de Casas Patronales es un poco complicado, pero lo intentaremos.

Una gran idea, el destino, el azar, quién sabe...

Nosotros creemos que es un descubrimiento.

Por qué?

Aquí es donde comenza la historia

Cuando determinamos que nuestra marca tenía que tener una identidad única e inequivoca en la mente del consumidor, definimos también, que tenía que tener sustento y raices en la mayor cantidad de mercados del mundo. Comenzó asi una profunda investigación, como una acción propia del ejercicio de construir una marca.

Del trazo a mano alzada -que se consigue al dibujar las tipografías C y P, surgió un ícono cuyo origen se encuentra en la cultura griega , y de nombre phi ().

El número aúreo o de oro Phi, (también llamado número dorado, sección aúrea, razón aúrea, razón dorada, media aúrea, proporción aúrea y divina proporción) está representado por la letra griega (fi) en honor al escultor griego Phideas.

Ante este descubrimiento, nuestro asombro fue tal, que no pudimos parar de investigar y de darnos cuenta de lo relevante de su significado. la información y evidencia nos mostraba, una ruta acertada sin lugar a dudas.

Ante tanta información y evidencia nuestro camino era solo uno... Teníamos que usar este símbolo como inspiración, como espíritu y como guía de todas las piezas que se desarrollaran a partir del Branding; esto es diseño del logotipo, etiquetas, empaques, publicidad, multimedia, entre otros. En resumen, toda la creación en torno a Casas Patronales se debe pensar y construir según la letra o número Phi, también llamado proporción aúrea, la cual ha existido siempre en el universo físico y se puede explicar de forma matemática.

La sección aúrea tiene una curiosa relación con la sucesión de Fibonacci, llamada así por haber sido descubierta por el matemático medieval pisano Leonardo Fibonacci (1170 - 1240). la sucesión de Fibonacci es una sucesión de números en la que cada término es igual a la suma de los dos términos precedentes: 0-1-1-2-3-5-8-13-21-34-55-89-144-233..., y así sucesivamente. Resulta que el límite cuando n tiende a infinito del cuociente n-1/n es igual a 0,6180339.

Una sección aúrea es una división en dos de un segmento según proporciones dadas por el número aúreo. la longitud total a+b es al segmento más largo a como a es al segmento más corto b.

Se trata de número algebraico que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad , no como "unidad" sino como relación o proporción. Esta proporción se encuentra tanto en figuras geométricas como en la naturaleza, en elementos tales como caracolas, nervaduras de las hojas de algunos árboles o el grosor de las ramas entre otras. En el arte, está en obras como "La Mona Lisa". las proporciones armoniosas para el cuerpo de Leonardo (Libro la divina proporción de Luca Pacioli), la Venus de Milo, Doriforo de Plicleto. También son incontables las obras arquitectónicas de todos los tiempos en los que se hace presente el número Dorado, de hecho el creador del Partenón fue Phidias. Recordemos que el número aúreo se llama así en su nombre y la abreviatura ... corresponde a la inicial de Phidias en griego. Otro ejemplo son las piramides de Egipto y la Torre Eiffel. En la música también encontramos la proporción aúrea en varias sonatas para piano de Mozart, donde la proporción en el desarrollo del tema y su introducción es la más cercana posible a la razón aúrea. También está la Quinta sinfonía de Beethoven que distribuye el tema siguiendo la sección aúrea. El climax de la obra se encuentra al 61,8% de ella ( = 0,6180339 ).

Los pianos están constituidos por siete octavas ordenadas de forma creciente de graves a agudas.

Así los primeros seis números de la sucesión de Fibonacci figuran en una octava, de piano, la cual consiste en 13 teclas, 8 teclas blancas y 5 teclas negras (en grupos de 2 y 3).

El número aúreo no solo lo podemos encontrar en la naturaleza y en las antiguas construcciones y represenatciones artísticas. Diariamente manejamos objetos en los cuales se ha tenido en cuenta las proporciones aúreas para su elaboración, como por ejemplo la mayoría de las tarjetas de crédito, así como nuestro carné tienen la proporción de un rectángulo aúreo. También lo podemos encontrar en las cajetillas de tabaco, construcción de muebles, marcos para ventanas, camas, etc.

Así mismo, se atribuye un carácter estético especial a los objetos que siguen la razón aúrea, así como una importancia mística.

En el arte griego la perfección de las formas es el fruto del culto a la proporción numérica. Platón y los pitagóricos elevan este trasfondo cultural a pensamiento filosófico al afirmar que la realidad es, en último término, número. Y afirman que detrás de la belleza, se haya siempre este número. Y detrás de nuestra marca y cada elemento de Casas Patronales, también.